La primavera ha llegado y con ella viene la emoción de nuevas crías, días largos y calientes, y la necesidad de administrar las vacunas de primavera. Las vacunas son una parte importante en cualquier programa de prevención de salud, pero hay muchos factores los cuales necesitamos considerar si lo que queremos es asegurarnos de que nuestros caballos desarrollen la mejor respuesta inmunológica posible y protección contra enfermedades.
Tipos de Vacunas
El primer factor es el tipo de vacuna que se usa, al igual que los antígenos en ésta. Los antígenos son la parte de la vacuna que estimulan el sistema inmunológico para producir anticuerpos y glóbulos blancos específicos para atacar la enfermedad en caso de que entrase al cuerpo del caballo. La mayoría de las vacunas contienen antígenos múltiples.
Combinaciones comunes contienen antígenos para el tétano y la enfermedad de sueño (encefalomielitis equina del este y encefalomielitis del oeste) o la gripe (virus influenza equino) y el HVE (herpes virus herpes equino). Actualmente, el virus del Oeste del Nilo también puede ser encontrado en combinación con estos antígenos. Cuando seleccione una vacuna para sus caballos, asegúrese que contenga los anticuerpos específicos contra la enfermedad de la cual usted desea proteger a su caballo. Su veterinario local de la American Association of Equine Practitioners es el mejor recurso de información sobre enfermedades específicas contra las cuales usted debe inmunizar a su caballo en la región del país donde vive.
Manejando las Vacunas
El segundo factor a considerar es el cuidado y el manejo de la vacuna. Las vacunas deben de mantenerse a una temperatura apropiada a partir del momento en que salen del fabricante, hasta el momento de administración. La mayoría de las vacunas deben ser guardadas en la oscuridad y mantenerse refrigeradas a una temperatura entre 35 y 45 grados de Fahrenheit.
Evite el congelamiento y asegúrese de sacudir bien la vacuna antes de suministrarlas para asegurarse que la dosis sea uniforme. La exposición al calor, la luz excesiva o el congelamiento pueden afectar las vacunas y hacerlas obsoletas para prevenir la enfermedad. Las vacunas dañadas también pueden ser responsables de un incremento en las reacciones en el área de inyección.
Caballos Individuales
El tercer factor que debe ser considerado, es el animal en sí y su habilidad de elaborar una buena respuesta inmune a la vacuna. Los factores individuales de cada caballo pueden incluir la presencia de anticuerpos maternos en las crías, enfermedades simultaneas, desnutrición, edad, y estrés, sólo para nombrar algunos. Los anticuerpos maternos los cuales son consumidos por las crías a través del calostro de sus madre obstruyen la acción de las vacunas. Nosotros no recomendamos que las crías sean vacunadas antes de los 4 a los 6 meses de edad.
Los caballos ancianos también tienen un sistema inmunológico débil y puede que no respondan a las vacunas tan bien como los caballos jóvenes. Sin duda alguna, uno de los factores mas grandes que previenen una buena respuesta inmunológica es el estrés. El estrés puede alterar el sistema inmunológico del caballo y aumentar la sensibilidad a la enfermedad o influenciar negativamente la respuesta del animal a la vacuna. Los caballos que experimentan ejercicio exhaustivo y prolongado o que son puestos en un nuevo ambiente, son los que corren más riesgo.
Siempre es una buena idea el vacunar a los caballos cuando están descansados y antes de entran en un entrenamiento riguroso o en un programa de show. Las crías deben de ser vacunadas unas cuantas semanas antes de ser destetadas y no inmediatamente después, cuando ya están estresadas.
Aunque los protocolos de la rutina de vacunación pueden proveer una estructura de trabajo para vacunar a sus caballos, los factores los cuales hemos discutido en este artículo determinarán el éxito del programa. Por lo tanto, asegúrese que sus vacunas sean manejadas con cuidado, que sus caballos estén descansados y sanos, y que visite a su veterinario local para que lo informe sobre las enfermedades específicas del área donde vive y contra las cuales debe de vacunar a sus caballos.
Manejando las Vacunas
- Guarde las vacunas en el centro del refrigerador y no en la puerta o contra la pared trasera del refrigerador. La causa más común del congelamiento de las vacunas es colocarlas en la pared de atrás del refrigerador o al lado del compartimiento del congelador.
- Mantenga un termómetro en el refrigerador para asegurar la temperatura apropiada.
- Rote la despensa de vacunas para que las nuevas vacunas con fechas de caducidad extendidas sean colocadas detrás de las vacunas con fechas de caducidad cortas.
- No utilice vacunas vencidas. No se pueda garantizar que sean efectivas después de la fecha de caducidad.
- Coloque la(s) vacuna(s) en una nevera portátil mientras la(s) transporta a la granja para que no se caliente(n).
- Si una vacuna ha sido congelada o expuesta a temperaturas tibias o calientes, descártela.